Recomendar

Saturday 21 january 2012 6 21 /01 /Ene /2012 01:48

La vacación navideña

 

El árbol perfecto

El arbolito navideño perfecto no existe. Cuando recién casados me encargué de comprar uno de recién casados: artificial, chaparrón, medio flaco y en oferta. Le pusimos unas esferas verdes y naranjas y una extensión de luces del Costco de estas que no parpadean ni cantan: porque qué hueva.

Nomás tuvimos hijos y la historia cambió. El arbolito artificial y pinchurriento permaneció dos temporadas más, pero reforzado por una colección de 40 adornos / animalitos de peluche navideños, dos series de luces de colores adicionales que parpadean disparejas como con un tick psicótico nervioso, una colección de 20 figuritas de madera estilo “vintage” para decorar paredes yo creo…porque cuando se las cuelgas al árbol las ramas se van hasta el piso y el árbol se empieza a ver como desguanzado, además de que si se las dejas tienden a caerse al piso a las 3 de la mañana y te sacan un pedo de dimensiones colosales.

Esta navidad decidí comprar uno natural.

El pequeño detalle radica en que su seguro servidor es más alérgico que Paul Pfiffer en jardín botánico, lo que complicó un poquito las cosas y me provocó un catarro crónico de esos que agotan las servilletas, los kleenex y el papel de baño en un par de días. Sin contar el hecho de que todo el mundo me quiso curar una gripa inexistente con consejos útiles, extraños y otros francamente imbéciles, y aunado a la pequeña molestia que significa que mi papá nomás me escucha mormado y me manda a ponerme una chamarra (a mis 31 añitos...) la verdad es que el mentado árbol natural nos dio un buen servicio y aromatizó mi hogar más allá de mis alergias a adorable fragancia pino-terregoso que ahora ya está en mi lista cerebral de fragancias navideñas. Además le compré una base de estas re-utilizables así que siento el compromiso moral de seguir en la onda del árbol natural para desquitar mi compra.

 

El nacimiento

Pequeñito y donado por mi mamá (¿o fue acaso contrabandeado fuera de su casa?) el actual es de cerámica y se trata de la versión completa más básica: Un Señor San José, Una Virgen María, un Niñito Dios con pesebre incorporado, un burro, una oveja, un pastor, una vaca, un Melchor, un Gaspar y un Baltazar (que por cierto nunca he sabido cuál es cuál y aunque no me importa, siempre que lo desempaco me detengo a preguntármelo). Leyéndolo de vuelta parece un nacimiento muy completo, pero eso entonces menos explica por qué es que se ve tan pinchi en la casita esa de paja que lo ponemos en la mesita de la esquina. Ha de ser la falta de musgo y esta otra cosa musgosa que se le pone a los nacimientos.

El tema lo resolví comprando otro nacimiento: uno de Playmobil. La falta de pericia creativa para ponerlo y de ingredientes exóticos y perecederos como los musgos se compensa con monitos sonrientes y siempre bien peinados, un tejaban fácilmente sacudible* de toda mugre y polvo, una linterna de pilas que prende de verdad y el interés de mis hijos en el nacimiento por primera vez en sus vidas. Fue un éxito rotundo. Tan lo fue que cuando desmontamos la navidad en casa el nacimiento viejo se nos quedó arrumbado otros 15 días y nadie se había dado cuenta.

 

La cena navideña

¡Oh, maravilloso pavo! ¡Tú que desde la Nochebuena nos bendices con tu sabor y frescura y que para el 7 de enero nos tienes hasta la madre!

Y es que no se acaba. El de este año yo creo que más bien era avestruz o bien nos tragamos al Tinieblas de los pavos. Para la última semana me hice sándwiches tres noches al hilo. Lo terminé de matar con una variante mexicanísima que más bien fue estrategia como para quitarle el sabor a pavo con queso, aguacate, salsa huichol y pan blanco. Si, ya sé que suena bizarro. Sabía de poca madre.

Desde que estoy casado la cena navideña tiene otras dimensiones porque típicamente cenamos DOS veces – una en casa de mis suegros y otra en casa de mi mamá. Aplausos para ambas cenas, son maravillosas y tan memorables que me hacen esperarlas con ansia cada que se aproxima diciembre. Mención honorífica para el Plum Pudding: añeja delicia tradicional y casera ancestral de mi familia política. Por desgracia no puedo decir más porque no estoy autorizado ni tengo el apellido ni mucho menos los derechos, y no quiero que me censuren el blog a(demás creo que si hablo de más en torno a su preparación y tradición mi vida puede corre peligro…¡sssshhh!). Lo que sí les puedo decir es que es una alegría insospechada partirlo, prepararlo y comerlo, además de toda una experiencia participar del privilegio. Es como ser parte de un club muy privado que tiene un ritual exclusivo y muy dulce. Ya sé, ya sé: yo no soy ni exclusivo ni dulce. Me colé. :D 

 

La vacación navideña

La temporada es magnífica en mi trabajo para tomar una semana y desconectarme del mundo del Microsoft Outlook y de las hojas de Excel. El pequeño Mateo tampoco va a la escuela naturalmente, por lo que es una época de disfrutarlo a él y a su joven hermanito-compinche a manos llenas desde las 7 de la mañanita y hasta las 8 de la noche que se andan durmiendo. Sí, esta es mi nueva definición de descanso. Como que no checa, ¿verdad? Ya sé. Pero se compensa con creces con ver a esas pequeñísimas personas disfrutar tu compañía como nunca en tu vida nadie te ha disfrutado jamás. Y se siente uno como muy importante.   :D

El joven Mateo mostró interés por la cocina, ayudándome a preparar desayuno todos los días como huevito con jamón o hot cakes. Con ayuda de un banco se pone a mi lado y bate la masa con una cuchara, tira harina por todos lados, mete las manos nomás pa’ ver qué se siente para luego aburrirse y correr a sentarse a exigir que la comida ya esté lista…y cuando ya está lista entonces a exigir que ya esté partida… y cuando está partida a exigir que NO esté caliente…y es un ritual maravilloso. Cuando le gusta la comida lo celebra sacando un par de danoninos o petizoos del refri, porque como soy su compinche (o su pinche de cocina, todo depende) tengo que participar de la recompensa. Aborrezco los de moras azules y los de uva, pero NO tengo el valor de decirle a mi retoño que no me gusta y me lo trago sin hacer gesto y haciendo muy falsos sonidos de “¡¡¡mmmh!!!”

El joven Juan Pedro no muestra interés por la cocina, pero sí lo muestra por alimentarse solito. Se ríe y celebra la comida como buen hijo de su padre, pero se alimenta básicamente de manzanita, platanito, Gerber surtido y sopita de pollo. Todavía no tiene claro cómo funcionan bien las cucharas, por lo que justo antes de meterla en su boca la voltea para luego no explicarse cómo es que la comida acabó en su camisa y no en su boca…y la ve con ojos filosóficos. Si te arriesgas a intentar enseñarle o bien a darle de comer se pone bravísimo y lo más probable es que te va a intentar dar hasta con el plato. Yo lo dejo hacer y deshacer. Mi mamá le festeja que así sea, so pretexto de que “yo era igualito” y hasta me recomienda que le pongamos unos periódicos en el piso, pero yo nomás no me atrevo. Ni que fuera guacamaya.

 

Y luego jugamos

Mateo está en esa bellísima edad donde los objetos tienen personalidad y platican entre ellos. Por eso no es raro encontrarlo conversando con un carrito y un martillo platicando, saludándose, empujándose e incluso en un consejo sumario de carritos regañando y expulsando a otro mandándolo castigado  “a la esquina”, pena máxima reconocida por la Suprema Corte de Justicia Materna y muy temida por los pillos. Luego a veces de repente a medio juego las leyes de la gravedad fallan y algún carrito o monito de Woody será levantado por los aires y pedirá ayuda a gritos para poder bajar, solo para ser salvado por Buzz u otro monito conducido por mi mano esta vez con heroica precisión y heroicas palabras como “¡Amigo! ¡Resisteeeeee!”

 Juan Pedro por otro lado está en esa bellísima edad donde quiere jugar a ser su hermano. Lo admira muchísimo y quiere participar activamente en todo y hasta parece que se cree mucho porque estoy seguro que él cree que es Niño Grande  :D  Se sienta a jugar y se levanta, pisa los juguetes, atropella los carritos, avienta bloques y ocasiona un caos, lo que en el terreno de juego de Mateo es catastrófico y divertido porque los personajes sufren sorpresas inesperadas y hay drama.

El otro día jugábamos al “Puesto de Jugos y Café” donde con un montón de vasos infantiles en una mesita y algunos bloques, moldes y otros objetos simulábamos preparar capuchinos con canela, azúcar, sal, pimienta, chile y limón (porque parece que estos son los únicos ingredientes de los que Mateo tiene registro permanente). Mientras preparábamos un vaso de leche para mamá y usábamos un Megablock como salero para ponerle canela, se me hizo fácil recoger del piso un aro de estos Fisher Price que son de diferentes tamaños y que los bebés deben de poner en un poste de grande a chico. Y sucedió lo siguiente:

 

(Papá con expresión de negocios sacudiendo un aro de plástico amarillo encima de un vaso)

- Mateo: “¿Qué haces papi?

- Papá (con profesional postura de chocomilero experimentado): “Estoy poniéndole chocolate en polvo a la leche de mamá”

- Mateo (con expresión desorientada): “No papi. Eso es un toy de bebé…”

- Papá en “play mode”: “¡No hijito! ¡Es un bote con chocolate!”

- Mateo (con seriedad): “Papi…...NO

- Papá (con la cola entre las patas): “Perdón hijo….”

 

Poquito faltó para que me dijera pendejo. Creo que por eso siempre que jugamos yo soy su asistente.

 

 

Héctor Daniel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

·         El autocorrector idiota de Microsoft Word insiste en que quiero escribir “sacudidle”  :D JAJA!

 

Por Hector Grave
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Wednesday 26 october 2011 3 26 /10 /Oct /2011 01:22

 

Comunicación en casa 

 

  

Nada como un buen fenómeno de comunicación fallida para alimentar la mente y la acidez. Me fascinan en particular los momentos esos cuando la gente pregunta cosas que no debe de preguntar por ser visiblemente obvias.

 

 

Como cuando voy entrando al baño de mi recámara, justo en la puerta:

 

  

Adrianita La Reina Inquisitiva: “¿A dónde vas?”

  

Ingeniosísimo Marido: “A la Baticueva”

  

Adrianita la Reina Inquisitiva con gesto de desprecio: ¡Qué chistosito!

  

Ingeniosísimo Marido: “Llámame Batman”

 

 

O bien en otro momento, misma escena:

 

 

Adrianita La Reina Inquisitiva en busca de más: ¿A dónde vas?

 

Ingeniosísimo Marido: “Al ala oeste de la mansión, a jugar billar…”

 

Adrianita con una sobredosis de ingenio imposible de digerir: “¡Eres un idiota!”

 

Ingeniosísimo Marido: “Me marcas al celular si necesitas cualquier cosa, espero agarre la señal”

 

 

Y ya no puedo ni leer el periódico en mi baño porque no aguanto la risa. Sí: soy de los que se ríe de sus propios chistes.    :D

 

 

 

La comunicación en pareja

 

En otro orden de ideas, pero atendiendo un fenómeno de comunicación cotidiano e interesantísimo en todo el mundo: cuando lo que se dice es para traducir lo que en verdad se piensa. Es como caminar en arenas movedizas: imposible salir avante.

 

 

Marido Inocente: “Que te hiciste en el pelo?” – (Pensando: ¡Ah caray! como que algo está diferente…)

 

Mujer Hipersensible: “¿Por qué?” – (Pensando: piensa que se me ve redonda la cara y que me veo gorda, por eso está preguntando. ¿Por qué otra razón podría un ser humano promedio preguntar? ¡SI ES OBVIO LO QUE ESTÁ DIFERENTE ANIMAL!)

 

Marido Inocente: “Porque se te ve diferente. Padre. Pero no sé exactamente qué es…" – (Pensando: porque se ve diferente y quería saber qué te hiciste, pero ya me arrepentí…)

 

Mujer Hipersensible: “¿Se me ve feo?” (Pensando: ¡NO LE GUSTÓ! ¡SABIA QUE NO LE IBA A GUSTAR! Y TANTO QUE GASTÉ. ¡NUNCA LE GUSTA NADA! ¡SOB!)

 

Marido Inocente: “¡Se te ve bonito!” – (Pensando: pos si se te ve casi igual…además me vale madre, digo, mientras no te rapes la cabeza o algo así medio cabrón…)

 

Mujer Hipersensible: “¡YA SE QUE ME VEO GORDA!”

 

Marido Inocente: “¿De qué estás hablando?”  - (Pensando: ¿DE QUE CHINGADOS ESTÁ HABLANDO?)

 

Mujer Hipersensible: “Nunca te doy gusto…¡BUJUUUU!” – (Pensando: ¡ESTUPIDOS HOMBRES!)

 

Marido Inocente ya con menos credibilidad que Vicente Fox: “Pero sí me encantó…..” (¡pos ni que se notara! ¿Se habrá nomás peinado distinto?...)                                                                 

 

 

Es imposible ganar estas conversaciones. Invariablemente llegan a la conclusión de que el pendejo es uno aunque por avenidas distintas. Maridos y novios del mundo: están acorralados.

 

 

 

 

La comunicación de mis hijos

 

 

El Príncipe Juan

 

El bebé Juan Pedro nomás no quiere hablar. Como que no le interesa. Esto no impide que se comunique naturalmente en la medida de sus bebunas posibilidades. Así el pequeño y adorado Príncipe se da a entender muy claramente:

 

Cuando debiera decir: “Mamá, quiero lechita” – esto equivale a un berrido y coraje brutal que sin problemas compite con los del Tuca Ferreti si eres defensa y te apendejaste en la marca en un tiro libre…

 

Cuando desea decir: “¡Zorro: no te lo lleves!” – frase de Dora la Exploradora, para evitar que el bandido Zorro les robe algún objeto de valor como unas fresas, una pelota o una muñeca. El Juanito le entiende tan bien que se limita a estirar la manita como hacen Dora y Botas para ponerle un ALTO al zorro gandalla. Pone cara de molestia cuando aparece, y de gusto y alegría cuando el zorro fracasa y se retira derrotado. Acto seguido se ríe pelándome todos sus dientes para celebrarlo.

 

Cuando quiere expresar: “Quiero más cerealito plis” aquí sí habla y es lo único que sabe decir: “ma, ma, ma, ma” mientras pone la manita estirada para mendigar y poner ojitos de perrito triste. Es lindísimo presenciarlo. Eso sí: si a la tercera o cuarta nomás no respondiste de forma efectiva, entonces el lindísimo “Quiero más cerealito plis” con manita estirada y ojitos lindos se convierte en un “¿Pos que parte de que quiero cereal no estás entendiendo PENNNNDEJO?” y se transforma en bebé poseído berreando y gritando con jalones de pelo y cabezazos incluidos. Cuando esto pasa estoy seguro de que también le gira la cabeza completa, pero nomás no me ha tocado presenciarlo. Lo voy a grabar un día…

 

Todo lo demás lo resuelve riéndose y haciendo gestos graciosos.

 

Este niño es más listo que yo. Me preocupa desde ya lo que vaya a pasar cuando sea adolescente….

 

 

 

Mateo está hecho un periquito

 

Y de los que gritan, no confundirse con los australianos que o son mudos o muy reservados. Este no. Coincidentemente es el niño más amigable que he visto en mi vida. Es de los que llega y se anuncia:

 

“¡Holaaaaa, ya llegueeeeee!”

 

Platica de todo un poco, y con esa comicidad que le da el saber estructurar frases completas con palabras mal pronunciadas. Hace algunos meses estaba yo en ese horrible lugar que es “ya te tienes que levantar” en intersección con “no chingues, no me quiero levantar” y que escucho más lejos que cerca la siguiente conversación:

 

 

Adrianita La Reina Guerrera: “Mateo, ¿qué comes?

 

El Joven Mateo: “Galletas” (crunch, crunch, crunch)

 

Adrianita La Reina Guerrera: “¿De dónde sacaste galletas?”

 

El Joven Mateo: (crunch, crunch crunch) “¡De la bachula!”

 

 

Me desperté riéndome y de buenas.

 

 

 

Por otro lado de repente dice cosas que NO TENGO NI IDEA DE DONDE LAS SACA:

 

 

(Mateo se detiene en su triciclo a media calle)

 

Papá inocente: “Mateo, ¿qué pasa?”

 

Joven Mateo detenido en su triciclo: “….ppppfffft…..(agitando la mano frente a su cara)…¡una pinchi mosca Papá!”

 

Papá inocente pelando los ojos: ¡!

 

 

Adrianita abandonó la escena corriendo a doblar la esquina con Juan Pedro en brazos para carcajearse sin ser vista.

 

Seguramente ha de estar repitiendo lo que dicen los vecinos….muchacho cabrón…

 

 

 

También empieza como a decir cosas en inglés, lo que me llena de profundísima simpatía. El otro día me lo caché con unos monitos platicando entre ellos y el uno le decía al otro:

 

“May I have some hand sanitizer pleeaaaaaase?”

 

Como que en la escuela les ponen chingadera de esa desinfectante en las manos que tan de moda se puso con aquello de la gripe AH1N1. Trasladado a una conversación de monitos de acción entre Spider Man y Nick Fury me parece el colmo de la bizarrez del juego infantil. Además de Superhéroes, son muy Superhigiénicos.

 

 

 

Los niños y las niñas

 

En el parque donde juega enfrente de la casa hay niños de todas las edades, pero sobre todo: niñas. Me encanta ver como lo aceptan a jugar con ellas, pero con ese desdén que solo las niñas tienen que es una mezcla de “no me interesas niño intruso” con “no sé porque me interesas” con “me da gustito que estés aquí pero te quiero rasguñar”, todo junto. Niñas, niñas, niñas: complicadas desde pequeñas. El joven Mateo no comprende todavía estos finísimos detalles por lo que llega a ofrecer su frescura como con todos: les comparte juguetes, les propone juegos, corre con ellas y se integra sin problemas a cualquiera que sea la tarea ya sea subir a la resbaladilla o jugar al té de tierra (que por cierto por luce siempre un poco muy seco).

 

De vez en cuando sale alguna niña que lo ignora por completo, a lo que el joven Mateo suele preguntarme con bellísima transparencia. “¿Por qué no me contesta Papi?” a lo que su experimentado y sabio padre responde con un “No te preocupes mijito y vete acostumbrando, que segurito te va a seguir pasando hasta que crezcas”.  Después de esto Mateo ya no hace más preguntas, casi como si comprendiera.

 

 

Niñas, niñas, niñas….

 

 

Héctor Daniel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Hector Grave
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Saturday 22 october 2011 6 22 /10 /Oct /2011 00:48

El cine de mi infancia

 

 

 

Seguido me impresiona cómo se vuelve cotidiano lo que apenas hace poco no lo era. Pasé hace algunos días por Avenida Vallarta y me detuve a dedicarle dos segundos de tiempo al edificio del Cine del Estudiante que está convertido en un verdadero basurero y suspiré. ¿Cuántas películas vi ahí? ¿Cuántas emociones experimenté? Recuerdo la última película que ví: “Robin Hood: El Príncipe de los Ladrones” con un Kevin Costner en la cúspide del estrellato mundial que a más de alguno hizo pensar que el legendario Robin era a lo mejor de algún lugar gringuísimo como Montana y no de Nottinghamshire o “de donde sea + shire” que haya sido el legendario héroe-arquero-ladrón-noble que no existió pero que todos conocemos.

 

Ahora el edificio está abandonado y está convertido en un homenaje a toda la cholencia que circula por ahí que nomás obscurece y saca la pintura para dejar su estúpida huella en un mundo en el que no caben porque no quieren caber. Pero eso es harina de otro costal. Además este no es un blog de esos de “conciencia social” que tanto abundan y que nada más leen los que se quejan de todo por deporte. PFFFFF!

 

Ahora tenemos Cinépolis con Salas “4D” y VIP, compra de boletos por teléfono e internet, formato IMAX, pantallas gigantes, servicio de dulcería a tu asiento etc. Todo para nuestra satisfacción como consumidores hambrientos de entretenimiento que somos.

 

 

¿Cómo era la vida antes de Cinépolis?

 

Hay un elemento que las nuevas generaciones no conocieron ni conocerán. Antes de Cinépolis ir al cine era emocionante. Era una opción de entretenimiento que requería cuando menos algo de planeación. Requería también algo de consenso: era un ejercicio de legislación intrafamiliar escoger una película. Al cine se iba con tiempo. Ya que te pasaban al edificio también había un tiempo muerto de expectación en un Lobby dónde comentar el espectáculo por venir. Con suerte veías algunos posters de películas próximas a estrenarse, aunque si la memoria no me falla lo que había eran posters de películas icónicas pero siempre muy viejas como “Cazadores del Arca Perdida” o “Encuentros Cercanos del Tercer Tipo”. En la dulcería se hacía una fila lentísima pero no por eso molesta donde una señora vestida de civil te servía palomitas del jueves pasado en una bolsa de papel encerado con rayas rojas y una Fanta al tiempo en un vaso desechable de Plásticos Jaguar donde el refresco completo no cabía…por lo que había rápido que tomar la inquietante decisión de abandonar un chorrito de refresco bueno en el envase o bien empinarse unos buenos tragos a fuerzas para tratar de aprovechar hasta la última gota. Recuerdo haber abandonado envases todavía con algo de refresco con inmenso pesar infantil mientras caminaba hacia la penumbra brutal que era la sala. Me llegó a tocar hasta comprar pan dulce para meterlo al cine o bien una bolsa con rines de harina de esos de cantina con salsa Tamazula y limón.

 

Las salas eran como cuevas...y de noche. Si llegabas tarde necesitabas los servicios de algún “acomodador” que era ni más ni menos que un muchachito con una linterna de pilas buscándote lugares donde sentarte. Esperaban naturalmente una propina, que se limitaba a algunas monedas de estas de 100 pesos pesadísimas que traían a Don Venustiano Carranza. Sin el acomodador era – me cai – imposible. La gente se amontonaba en la puerta porque no se atrevía a caminar en la penumbra por legítimo miedo a darse en toditita la madre. La obscuridad combinada con el mugrero de palomitas y empaques viejos que había en el piso lo volvía inquietante. Recuerdo también muchísimas veces haber tentado el asiento con la palma de mi mano con inquietud para ver si no había algún chicle masticado o algo peor que se me pegara el trasero para posteriormente hacer un desmadrón monumental en los asientos aterciopelados del bien amado Grand Marquis de mi papá.

 

Los asientos de las butacas eran de resortes y podías verdaderamente sentirlos hasta la nuca y seguramente más de alguna desviación de columna por mala postura de más de algún cinéfilo ochentero es gracias a las butacas del Chaplin.

 

Y comenzaba la película…y luego había intermedio…y todo estaba BIEN.

 

 

Algunas películas de mi infancia

 

 

Willow

 

Antes de que George Lucas echara a perder todo lo que produjo y que tanto amamos de él durante años y vidas enteras existió una película suya que para mi hizo época: Willow. Trata de una niñita perdida que es rescatada por un enano aprendiz de hechicero. La niña es ni más ni menos que una princesa que derrocará a la reina malvada que gobierna la tierra, por lo que el valiente enano (Willow) cumplirá con la misión de llevarla al lugar que corresponde y cumplir su destino. Es una historia de fantasía completísima con enanos, trolls, caballeros buenos y malos, hadas y brujas. Lo de las brujas es digno de mencionarse: hay una pelea entre la bruja reina maligna y la bruja blanca que regresó del exilio que hace ver a Saruman y Gandalf como dos viejos chochos dándose bastonazos. Hasta con los puños se dan cuando la magia parece no ser suficiente. Aparece también un jovencísimo Val Kilmer como héroe caza recompensas simpaticón-buena onda al que además le alcanza la galanura para agenciarse a la hija buenona de la reina malona. Nada mal ¿no?

 

Recuerdo con particular interés a un impresionante General de las tropas malignas que usaba una máscara de calavera humana como ajuar de combate así como una espada gigantesca con sierra así como de serrucho para intimidar rivales y público por igual. Sus diálogos además eran fantásticos. Le recuerdo tres frases y no por mala memoria, sino porque tengo en verdad una estupenda memoria para todo aquello que no es importante y esto es lo único que dice en toda la película:

 

“OPEEEEN THE GAAAAATE!”

 

“I HAVE THE CHIIIIILD!”

 

“AAAAARGGGHHHH!”

 

Lo último pudo o no haberlo pronunciado tres o cuatro veces en distintas escenas.

 

 

 

The Princess Bride

 

En "The Princess Bride" no solo aparece mi espadachín favorito de todos los tiempos (Iñigo Montoya) sino que además descubrí la que es sin lugar a dudas mi definición perfecta de cómo debe de lucir una princesa de cuento: la bellísima Robin Wright. Simplemente angelical. El reparto es buenazo con Andre "The Giant" en un rol principal, el mediocre Cary Elwes como el heroico príncipe que busca recuperar a su amada y hasta Billy Crystal como alguna clase de viejo sabio del bosque que con ayuda de unos huesos como de durazno mágicos puede ni más ni menos que devolverte la vida, aunque vuelvas en ti y dures un buen rato así como desguanzado….pensándolo bien eso nunca me gustó y la neta eso está medio raro, pero no importa.

 

Mi interés seguía al español Iñigo quien busca por el mundo al “hombre con seis dedos en una mano” quien es responsable de la muerte de su padre. Esto ya apareció en este blog alguna vez, pero bien vale la pena ponerlo de nueva cuenta. El texto es tan bueno que merece ser escrito y pronunciado una y otra vez:

 

“Hello. My name is Iñigo Montoya. You killed my father. Prepare to die!”

 

Después de esto está clarísimo que Aragorn es un espadachín mediocre y papanatas junto a Iñigo. Como muestra: no le recuerdo ninguna frase amenazante ni heroica que se aproxime remotamente a esta. A nadie.

 

Como bonus: aparece también Fred Savage: aquel que a tantos de nosotros acompañó en aquella estupenda serie de televisión llamada “Los Años Maravillosos”.

 

 

 

TRON

 

La película que me convirtió en un nerd del Sci Fi. Esta película lo tiene todo:

 

 

¿Animación por computadora? Check!

 

¿Carreras de motos a velocidad mortal? Check!

 

¿Tanques de batalla? Check!

 

¿Trajes con luces de neón? Check!

 

¿Jeff Bridges?: Check!

 

 

¿Qué le faltó? Probablemente Farrah Fawcett, pero no hay película perfecta. Ya era muchito pedir.

 

 

 

Superman II

 

El inigualable Christopher Reeve combatiendo no a uno ni dos sino a ¡TRES sujetos con súper poderes idénticos a los de él! y solo porque los humanos en su infinita estupidez decidieron seguir usando sus armas nucleares lo que obligó a nuestro héroe a comprometerse a detener todos los misiles que fueran disparados en pro de la paz mundial…la trama tiene algunas lagunas que hasta en mi infancia recuerdo haber cuestionado, para muestra unas cuantas:

 

1) Cuando Supermán junta todos esos misiles nucleares para lanzarlos al sol y destruirlos: ¿cuántos misiles había? ¿50? ¿60? ¿Cuántos misiles nucleares debes de lanzar para darte cuenta de que es imposible ganarle a Supermán?

 

2) ¿De dónde sacó Supermán una red tan gigantesca para meter misiles nucleares en ella y poder lanzarlos al sol?¿Se habrá puesto a super tejer por las noches?

 

3) ¿Cómo estuvo eso de que al lanzar unos míseros misiles nucleares al sol se generó energía suficiente como para sacar a los tres super villanos esos de la dimensión-desconocida-prisión de dónde estaban?

 

4) ¿De dónde sacó Supermán el cristal ese para correr el proceso en su fortaleza de cristal y convertirse en humano? No no no, antes: ¿Por qué carajos querría Supermán convertirse en un pusilánime humano?

 

5) ¿Por qué es tan fea la actriz que escogieron para interpretar a Louise Lane? Esto no es exclusivo de Superman II, pero todavía no lo entiendo…

 

Amo esta película. No importa que sea incoherente, que el General Zod esté demasiado soviético en su look, o que el tercer villano tenga un problema intelectual evidente. El verlos pelear en New York mano a mano simplemente no tiene madre y creo que sigue siendo de mis secuencias de acción favoritas de todos los tiempos. YEAH!

 

 

¿Cuáles me faltaron?

 

 

 

El cine siempre fue para mí un lugar muy feliz.

 

 

Y lo sigue siendo, lo que pasa es que ya no es un acontecimiento. Un día de repente crecí y aunque me sigue interesando simplemente ya no es lo mismo. Tendría que ser niño otra vez.. Todavía lo gozo, pero nunca ya como en aquellos días…

 

...hasta hace poco que llegó el día en que llevé a Mateo a ver su primera película en el cine.

 

Redescubrí el gozo en un cine reflejado en la cara de mi niño al comenzar la proyección. Podría haber pasado la película entera viéndolo a él. ¡Qué dicha ser niño!.

 

Cuando me vaya del mundo estoy seguro que este será uno de mis más preciados recuerdos y si lo que dicen es cierto: lo veré de nuevo pasar ante mis ojos en eso que debe ser el último respiro.

 

Segurito así será.

 

 

 

Héctor Daniel

Por Hector Grave
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 2 september 2011 5 02 /09 /Set /2011 21:26

De Compras

 

 

El arte de ir y hacer compras nos pasa comúnmente inadvertido al tratarse muchas veces de algo tan cotidiano como amarrarse los zapatos o ir a la tintorería. Sin embargo hay todo un ritual detrás del proceso. A diferencia de lo que alega la inmensa mayoría de los hombres del mundo civilizado: a mí me fascina ir de compras. Me gusta recorrer pasillos. Me da como “gustito” el poder seleccionar entre toda el universo de oferta existente. Me satisface sentir que proveo. Pero todo esto es quizá material para otra nota, en este momento quiero compartirles mi experiencia y observación del proceso de compras. Veamos:

 

 

EL SUPERMERCADO

 

Ir al súper es de lo más trivial e irrelevante del mundo y sin embargo suceden cosas maravillosas dignas de mencionarse. Hay gente para la que ir al súper es como ir a poner gasolina – un mal necesario, una pérdida de tiempo y un pretexto perfecto para sentirse estafado y rehén constante de la estafa al mismo tiempo. No para mí ni para muchos otros compradores que según se puede apreciar en sus carritos y expresiones también le meten disfrute e intensidad.

 

 

Instrucciones Para Comprar Melones

 

La fruta y la verdura tienen su chiste. Parece fácil escogerla, pero hay cosas que la verdad son un arte ancestral como escoger melones y papayas maduras. ¿Cómo carajos se escoge un pinche melón maduro? Todos se ven iguales y si son chinos: peor. No se ponen de otro color, no se ponen visiblemente blandos, no nada. Veo que hay gente que luce muy versada en estos temas y los agarra y los aprieta de los lados como checándoles la presión. Después de ver esto varias veces y al verme en la necesidad de escoger uno, me le acerqué a una señora de estas que evidentemente van a misa todos los días y luego hacen sus compras del día:

 

 

- Su servidor perdido en la sección de frutas y verduras: “Señora, muy buenas tardes. Usted disculpe: quiero escoger un melón, pero no sé cómo saber si está bueno o no. ¿Me podría ayudar para aprender?”

 

- Señora dulce y amable muy buena para escoger melones: “¡Sí claro! Mira: lo agarras y lo revisas para ver que no esté muy duro, pero tampoco muy blando. Así” (y hace eso que hacen los que saben con el melón en las manos) ¿Ya viste?”

 

- Su Servidor haciendo gesto de que comprende perfectamente: “¡Sí! Ya veo…¡GRACIAS!”

 

- Señora dulce y amable buena para escoger melones: “De nada joven”

 

 

Pinche vieja. Debe de ser la explicación más pendeja que he recibido en mi vida. Mejor me hubiera dicho que el proceso era escogerlo “ni muy redondo ni muy ovalado” y hubiera estado más claro. Le terminé de agradecer con una sonrisa dulce y me llevé el melón que estaba en mis manos mentando madres por lo bajo.

 

Actualmente hago toda la faramalla de saber lo que hago con los melones en mis manos con cara de verdadero profesional para apantallar y sentirme menos pendejo haciéndolo. Por supuesto que a nadie le importa más que a mí.

 

Adrianita la Reina del Mega me aplicó una todavía mejor hace unos días. Comíamos papaya y no pude más que comentar lo buena que estaba. Me miró con una sonrisa y brillo de travesura en los ojos diciéndome que ella la había escogido personalmente….a lo que respondí con un “Ni madres, le dijiste al güey del súper que acomoda las papayas que te escogiera una”. Se moría de risa al verse descubierta.

 

 

Las Rudas del Jamón

 

El jamón y las carnes frías en cambio tienen otro tenor. Es lo más parecido al mercado tradicional, con mujeres de mediana edad con cofias y mandiles mostrando las marcas a promover. Gritan y atienden con gusto y prontitud, pero siempre en un tono donde uno no sabe si simplemente están hasta la madre de estar ahí o si son buena onda pero del club de ¡las rudas, las rudas, las rudaaaaas!

 

 

- La Ruda del Jamón (gritando): ¿QUIEN SIGUEEEE?

- Su Servidor seguro de lo que quiere comprar: “¡Yo! ¡Un kilo de jamón de pavo natural del Corona por favor!

- La Ruda del Jamón contra atacando: “¿NO QUIERE MEJOR PROBAR EL JAMON DE PAVO MARCA “EL EMBUTIDO FELIZ” LIGHT CON ALFA, BETA Y OMEGA 3 BAJO EN SALES Y GRASAS ANIMALES Y ENRIQUECIDO CON MINERALES?

- Su Servidor seguro de lo que quería comprar acorralado: “Err…bueno…sí…una probadita”

 

 

Siempre acabo comprando lo que me ofrecen las Rudas del Jamón para no disgustarlas, no vaya a ser. Además a viejas gritonas y rudas que manejan rebanadoras afiladas no creo que sea muy buena idea molestarlas. Sí, soy un cliente consumidor de jamón inseguro y blandengue. Me molesta además que el maldito jamón ahora pretenda ser “saludable”. Como que se le va el encanto.

 

 

 

Lácteos que no lo son Tanto

 

Comprar leche pasó de ser un trámite merendero a un verdadero ejercicio de toma de decisiones. Hay que escoger entre marcas, leche entera, semidescremada, descremada, semidescremada light, deslactosada, deslactosada light, con Omega 3 para lo que sea que sirva el Omega 3, con extra calcio para fortalecer los huesos y hasta con “probióticos” que supongo ha de ser alguna bacteria benigna de esas que cultivan los que fabrican el Yakult y que nadie sabemos exactamente qué hacen pero todos sabemos que son buena onda. Uff. De plano yo ya entro al pasillo donde está la leche para localizar la que siempre compro e ignoro todas las demás a mi alrededor porque no vaya a ser que me comience a cuestionar si “necesito” alguna otra y me confunda. Deslactosada por supuesto. Hace 10 años que no digiero la estúpida lactosa. Antes de no poder digerirla ni siquiera sabía que existía (suspiro). Ahora cada que tomo leche no puedo más que cuestionarme si en verdad es leche o alguna emulsión de laboratorio que simula serlo para que gente como yo pueda sentir que la bebe. I feel old.

 

 

Cereal Mañanero

 

En los ochentas crecí con Snacks de Kellogg’s (con una rana con cachucha de mascota en la caja) y con los Corn Pops del vaquerito. Los primeros dejaron de existir en algún momento indeterminado y se suman a la lista de productos nostálgicos que se fueron para nunca más volver como el “Milo”, el “Licuado Instante” y el “Super Punk” y de la que recientemente volvieron las “Pizzerolas” redondas como el dios de la botana manda. Ahora existen aún los Corn Pops pero sin el vaquero amigable y veo con tristeza que estos cereales han dejado de interesarme para ahora voltear a ver con buenos ojos toda clase de productos para niña como lo son el Special K, el Raisin Bran y el Fitness. Maldito marketing, me tiene tenso cada que agarro una caja de estos cereales con dignidad ensayada. Por cierto: en mi vida he visto un cereal que los de Marketing quieren asociar con los hombres. ¿Existirá? Cuando exista lo compraré con satisfacción masculina y pondré cara de hombre rudo cuando lo meta en mi carrito del súper junto a mi leche deslactosada….

 

 

ROPA Y ACCESORIOS

 

No lo puedo evitar. Me enfilo directamente al cliché del proceso del hombre vs. el de la mujer. Advertidos están: luego no quiero denuncias desgarradoras en mi blog o en facebook que si soy un sexista o algo peor. No lo soy, pero advertidos están.

 

 

La Compra de Zapatos

 

El tema no es si las mujeres compran muchos zapatos y los hombres no, o si los compran y no los usan sino lo siguiente que realmente he observado en estos años de bello matrimonio:

 

Cuando yo voy a comprar zapatos busco unos versátiles – negros o cafés – para usarlos tanto a diario en la oficina como quizá en algún evento formal. Uno o dos pares bastan, hasta que se acaben y luego comprar otros. No llego con nada en mente, salvo la más general de las ideas del tipo de: “Necesito unos zapatos negros”. PUNTO. En mi proceso de compra lo más fundamental es el color, la comodidad y la versatilidad, no necesariamente en ese orden. La mitad de los zapatos de la tienda cumplen normalmente con esta característica. Tiempo estimado de compra: 30 minutos.

 

Cuando una mujer va a comprar unos zapatos, va con una fotografía mental de lo que ella cree que quiere tanto en tono como estilo ya sea porque los vio en alguna revista o bien porque se los imaginó y así como los imagina irían PERFECTOS con un vestido colgado en el clóset y que es opción para el evento del fin de semana. Llegan con todo esto en mente a declarar en las zapaterías sin decirlo un: “Necesito unos zapatos, pero no sé exactamente cuáles y ni siquiera sé si existen, así que tengo que verlos TODOS”. Y te la cumplen. En la escala de valor el que estén cómodos ocupa más o menos el lugar 36, por debajo de variables más importantes como lo son el color y tonalidad, algún detalle invisible para el ser humano promedio que combina con la bolsa y el hecho de que alguna artista como Fergie recientemente haya sido vista con unos muy parecidos. Tiempo estimado de compra: 186 minutos…más menos 54.

 

 

La Compra de Ropa Interior

 

En el hombre: necesito calzones. Marca y talla ubicadísimas. Voy, recojo uno, miro el precio y si me parece justo recojo otros 5 o 6 iguales, me enfilo a la caja. Blanco de preferencia, si no de colores sólidos. Pago. Me largo.

 

En la mujer: necesito ropa interior. Se lo que normalmente uso, pero siento que últimamente me veo fea en ellos. Voy a ver si encuentro algo que me haga redescubrir mi belleza y me haga sentir bonita y a lo mejor ver cuáles son las tendencias de la siguiente temporada. ¡Oh, estos están divinos! Me encanta el detalle de la etiqueta y el color fiuccia de Victoria’s Secret es el MEJOR fiuccia que jamás he visto. Pero no sé…¿no será que necesito mejor otro color?....

 

 

It goes on, and on, and on….

 

Replicar a su gusto sustituyendo las prendas.

 

 

 

Avancemos, si no me voy a quedar ciclado aquí con 30 páginas de más o menos lo mismo.

 

 

 

LA COMPRA NAVIDEÑA

 

Nada como decir “te quiero” al regalar un obsequio genérico de Navidad. ¿Qué cómo es un obsequio genérico de Navidad? Es fácil: se trata de un obsequio que sin importar lo que cueste o haya costado a todas luces grita que la verdad no sabías que chingados comprar. La lista es larga pero incluye lo siguiente:

 

 

- Unos lentes obscuros para la esposa – de marca, claro está

 

- Un libro para la suegra – de intriga o romance (por cierto: evitar temas como sectas extrañas o referencias esotéricas. Atte: La Voz de La Experiencia)

 

- La cartera de piel estándar para el cuñado

 

- El libro de arquitectura para tu hermano el arquitecto

 

- Una botella de Ron Bacardi o similar para el compadre – con un moño

 

- Galletas para la abuela  (que a lo mejor dejó de comerlas hace 20 años cuando le descubrieron un indicio de hipoglucemia en los 70’s)

 

- Un CD de Alejandro Fernández o de Luis Miguel para la cuñada o hermana que aunque le dices “romántica”, por lo bajo piensas que es cursi y cliché.

 

- Unos chocolates Turín para las personas que nunca recuerdas y naturalmente olvidaste

 

 

El error más grande en este concepto es tener tres hermanos y comprarles LO MISMO pero de diferente color y talla. Nada como decirles que los amas a pesar de que para ti evidentemente son genéricos e intercambiables.

 

Por otro lado hay personas que salen de compras navideñas con la preocupación de que el destinatario del regalo vaya a “usarlo”. ¿Por qué es importante que me preocupe que se use? Si a esas vamos entonces los regalos se degradarían a máquinas de afeitar para tu hermano el “tengo barba cerrada desde que tengo 12” o bien a camisetas blancas y calzones Rimbros.

 

En mi caso los mejores regalos no son los que se van a “usar”, sino los que dicen: realmente me tomé el tiempo de buscar algo para ti. El mejor ejemplo lo han sido mis muy queridos suegros recientemente, volándose la barda con obsequios PERFECTOS para un servidor como lo fueron unos shorts para correr o bien unos pantalones Columbia para la pesca. Ah, y por cierto: por supuesto que los uso.

 

Atendiendo esta misma línea trato de ser consistente también en lo que yo regalo y aunque no siempre triunfo e aquí unos ejemplos de los que me siento realmente orgulloso:

 

 

- Un “Nivel Láser” de Black and Decker que por medio de una línea láser roja te permite ver si una línea esta chueca o derecha para mi hermano el Arquitecto Curioso. Especialmente útil para colgar cuadros derechos y para poner lozas de piso de forma correcta. Así la siguiente vez que tenga que instalar lozas del piso a mano una por una tendrá justo la herramienta necesaria… por supuesto que no lo usa, pero está simpaticón. Además su expresión ingeniosa al abrirlo y descubrir de lo que se trataba no tuvo precio.

 

- Un Mini Mouse Óptico para mi hermano el Ingeniero Viajero, para decirle que ya no tiene que cargar con su mouse de 50 grs como exceso de equipaje ahora que ya tiene su mini mouse de 20 grs…lo que le permite ocupar esos 30 grs restantes de peso en su equipaje en otras cosas más útiles. Poco importa que las manos de mi hermano el Ingeniero  sean de tales dimensiones que el forzarlo a utilizar un estúpido mini mouse le acelere el mal del túnel carpiano. Pero mi hermano seguramente pensó conmovido que yo pensé en él….

 

- Un artefacto de bolsillo extrañísimo que te permite aproximar la distancia de tu tiro destino en un Campo de Golf para mi Suegro el Ingeniero Golfista. La simple noción de tener un mecanismo ingenioso para semejante tarea le causó gracia. Por supuesto que su uso es tan viable como el intentar usar la brújula del carro para llegar a Manzanillo sin conocer el camino, pero eso es lo de menos.

 

- Una cobijita muy aborregada para la Madre Friolenta: porque nada le dice a tu madre que ya se ha convertido en una señora de edad de esas que colecciona cobijitas como regalarle una cobijita extra suave y extra caliente para ver la tele por las tardes (color verde pistache).

 

 

Todos estos regalos dicen “¡te quiero!” por menos de $25 dólares cada uno. ¿Soy o no soy un genio?

 

:D

 

 

Héctor Daniel

 

 

 

 

 

 

Por Hector Grave - Publicado en: Pensamiento
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Wednesday 4 may 2011 3 04 /05 /May /2011 18:28

Ciencia

 

Yo soy de esos que fue muy cobarde para estudiar una ingeniería o ciencia seria pero que se interesa por cosas científicas aleatorias que de vez en cuando se publican como las siguientes:

 

- La última misión del Transbordador Espacial Atlantis para darle mantenimiento a la Estación Espacial Internacional…

 

- El descubrimiento de un mineral totalmente nuevo en los restos de un meteorito que impactó la tierra como en 1962…

 

- Que las llamas y las alpacas son de la familia de los camellos…

 

Entonces nomás entreveo el tono de la nota y de inmediato me lanzo a leerla para sentir satisfechas mis ínfulas de erudición inexistente y obtener el alimento que demanda mi inteligencia avanzada que no tengo. Por lo tanto mi interpretación de las mismas notas deja mucho que desear:

 

- La última misión del Transbordador Espacial Atlantis para darle mantenimiento a la Estación Espacial Internacional … lo que a mí me suena como a ponerle Armor All a la estación y checarle el aire a las llantas…

 

- El descubrimiento de un mineral totalmente nuevo en los restos de un meteorito que impactó la tierra como en 1962…denominado “Wantonio”, nombre que en mi vida había escuchado obviamente, pero tampoco he escuchado la mitad de los elementos conocidos en la tabla periódica de los elementos por lo que cosas ya descubiertas que alguna vez estudié y debería saber me suenen igualmente novedosas y me entretienen tristemente de igual manera.

 

- Que las llamas y las alpacas son de la familia de los camellos…esto me parece que tiene mucho sentido ahora que lo leo, pero aún así creo que nada más es interesante para las alpacas y las llamas de la misma forma que si se me aparecen por ahí unos parientes perdidos en Egipto me va a parecer MUY interesante y divertido por 5 minutos para luego pensar algo así como: “Chingado ¿por qué mejor no se me aparecieron unos parientes ricos?”

 

Todo esto prueba su valor únicamente cuando juegas Maratón...

 

 

Es que mi visión de la ciencia es limitadísima – y mi sentido práctico e ignorante de la realidad como que tiende a contraponerse con la verdad.

 

Como en la sección aquella de la “Revista del Consumidor” donde con ingredientes caseros un sujeto gris con bigote de cepillo y bata blanca de laboratorio te enseñaba a hacer cosas tan cotidianas como pasta de dientes o grasa para zapatos. Y sí, los ingredientes eran caseros: tan caseros como el aceite de bebé, el agua de flor de naranjo, la sal de cocina o el glutamato monosódico….bueno, este último para variar me lo inventé, pero yo veía el programa y la verdad siempre salían al final uno o dos pinches ingredientes complejísimos para el ama de casa promedio y/o para el inepto aspirante a científico como yo con una aclaración maravillosa como “…este ingrediente lo puede usted obtener en algún laboratorio químico cercano a su hogar…” Ya ni la chingan: si ya voy a ir a comprar el Ingrediente Secreto X a un LABORATORIO QUÍMICO, mejor voy a la farmacia de la esquina a comprar pasta de dientes, aunque sea de la de marca libre.

 

Otro caso práctico del hogar fue cuando descubrí que la comida procesada traía ingredientes como “Azul No 14” o “Rojo No 62”. Desde entonces me volví muy sensible al hecho de que cuando como tamales de fresa o de piña en realidad no lo son sino de azúcar con algún colorante vegetal fortísimo para producirme la ilusión de sabor. En el proceso de realización le perdí el cariñito infantil a todo lo que sea de fresa si no tiene fresas legítimas incluidos los tamales, el Quick, el helado y cualquier bocadillo color rosa intenso.

 

 

Mis estudios

 

La razón por la que no estudié alguna ingeniería o ciencia no es clara, pero se la adjudico a experiencias horribles tratando de comprender netas conceptuales que nunca me quise tragar. Me remito a mi querido Maestro de Estadística Administrativa que además de ser un verdadero caballero casualmente era argentino, lo que combinado con su colorante para el caballo color Jugo V8 le daba un verdadero toque de autenticidad único en el planeta tierra. Se daban entonces conversaciones como estas:

 

-          Maestro Bizarro: “Chicos…¿alguna pregunta?”

-          Alumno Incompetente: “Profe, no entiendo la Desviación Estándar, ¿me la puede volver a explicar?

-          Maestro Bizarro (sonriendo): “Claaaaaroo….la desviación ehtándar es la raíz cuadrada de la varianza…¿quedó claaaroooo?”

-          Alumno Incompetente: “….err….siii…..”

-          Maestro Bizarro: “¿Alguna otra preguntaaa?”

-          Alumno Incompetente: ….

 

Por motivos de privacidad mantendré la identidad del denominado Alumno Incompetente en la confidencialidad absoluta. Cabe mencionar que el Maestro Bizarro fue todo un caballero y misteriosamente otorgó una calificación aprobatoria valorando el sufrimiento y dolor al que el heroico Alumno Incompetente fue sometido durante el larguísimo curso.

 

Pero esto arriba mencionado ya sucedió tarde – únicamente para confirmar que mi carrera de Administración de Empresas Sabor Vainilla fue la decisión correcta. Todo comenzó mucho antes, en la secundaria y la preparatoria. Desde antes supe que estos temas no eran para mí.

 

La química como materia, por ejemplo. Recuerdo con horror temas variados como aquello denominado REDOX que desencadenaba cosas horrendas como estas:

 

2 NaI + Cl2 → I2 + 2 NaCl

 

Esto para mí era tan aceptable como cuando en las películas con temática del Demonio los escogidos empiezan a hablar en lenguas por algún don (¿?) celestial. Recuerdo con inquietud como ante la explicación de la maestra todos en mi salón de clases asentían gravemente con expresiones de comprensión absoluta excepto por el conocidísimo sujeto más pendejo del salón…y un servidor. Esto me dejaba muy mal parado naturalmente. Una vez hubo un examen lleno de dramatismo consistente en cuatro preguntas. Pasados veinte minutos yo me había brincado la número uno por simplemente no saber absolutamente nada, la dos la dejé para el final para intentar rescatarle algo, para la tres y la cuatro me consideré medianamente apto como para responder en un 80%...y no había aún comenzado mi examen. Como me sentaba al frente, miré hacia atrás y con horror descubrí que había gente ¡que ya iba por la tercera página! El conocidísimo sujeto más pendejo del salón me sonreía desde la banca trasera derecha feliz de encontrarse en el hoyo con compañía. Como pude me recuperé del golpazo anímico de descubrir que ambos formábamos un dúo dinámico brillante parecido en inteligencia científica al de Bob Esponja y Patricio Estrella y me dediqué a vaciar los pedazos de información que mi mente pudo medio ordenar para más o menos llenar papel. El dolor no fue en vano. Me descubrí un cierto talento para redactar. Se ve fácil, pero llenar dos cuartillas de NADA de contenido para darle orden a pedazos que antes no tenían conexión es más complicado que asimilar la definición de la Desviación Estándar. Pasé con 7. Gracias a Dios los exámenes tendían a ser teóricos.

 

La pesadilla de la química asoma su horrenda cara cada que sentados a la mesa se toca el tema de que mi suegro escogió estudiar Ingeniería Química bajo el argumento de que era lo más complicado en aquel entonces y que el material que recibió en clase le daba risa. Cuando sucede esto me río también y sudo rezando que por favor no se me haga ninguna pregunta de química elemental o peor aún: que me cuenten un chiste de químicos comprensible para el ser humano con un IQ científico promedio e incomprensible para aquellos que vivimos en una piña debajo del mar…

 

 

Héctor Daniel

 

 

Por Hector Grave
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios

Presentación

Calendario

January 2012
M T W T F S S
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          
<< < > >>

Crear un Blog

Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso - Artículos más comentados