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El blog de Hector Grave

Para Mateo, Marcos y Juan, porque ya crecerán (7) - De reglas no escritas, de etiqueta y sin etiqueta

10 Octubre 2016, 14:57pm

Publicado por Hector Grave

Para Mateo, Marcos y Juan, porque ya crecerán (7)

  • De reglas no escritas, de etiqueta o sin etiqueta

La vida en sociedad como la conocemos está plagada de reglas. Muchas son de hecho reglas, leyes y demás. Otras no lo son, pero casi, porque están tan arraigadas que el que se las brinca pasa de ser mirado como “extraño” a ser mirado como “extraterrestre” en tan solo un instante.

Como quiero que crezcan bien informados y que si violaran alguna de estas reglas no escritas lo hagan en pleno uso de sus facultades y con un propósito, aquí les dejo una breve lista de lo que considero importante saber al crecer. Como todas las listas y todo lo que les digo, podrán mandarlo ustedes olímpicamente a la chingada si y solo si se dieron el tiempo de juzgarlo, pensarlo y analizarlo. Al final la información es para ser usada o no y confío en que incluso al decidir activamente mandarme a pizcar y tragar guamúchiles, algo les habré dejado. Al final de eso se trata ser padre. Creo.

Sobre cómo llegar a una reunión y evitar traer las manos vacías.

Este pedo es como llevar una ofrenda con el Sumo Sacerdote. A lo mejor de ahí nos viene, es cultural y me parece de poca madre. Se trata simplemente de – cuando se es invitado – llegar con un obsequio. Como todo en la vida, tiene sus excepciones, como cuando vas a casa de tu amigo de toda la vida y el muy imbécil te reclama con tonito estúpido algo como “¿Y? ¿No trajiste nada?” donde lo esperado es que respondas con altanería y prepotencia y lo pongas en su lugar con un “Cállate pendeja, iba a traer a tu hermana pero andaba cansada” o algo así, terriblemente grosero, excesivo y totalmente no solicitado. Excepto que sí. De hecho esta es una regla no escrita también y es extrañísimo el caso – aunque no inusitado – donde un camarada de armas haya salido ofendido con una de estas. Piensen que es como el que le va al América y se mete al estadio de las pinchis Chivas: sabe perfectamente a lo que va.

Pero me desvío como siempre.

El obsequio no es un boleto de entrada. Es simplemente una tradición que dice a todas luces que fuiste educado con valores mexicanísimos tan antiguos como vigentes. Por supuesto, el obsequio va ajustado de acuerdo a la ocasión.

El obsequio estándar es una botella de vino tinto y siempre es bien recibida. Aunque la gente no trague vino, tenerlo en casa “por si se ofrece” es magnífico y todo el mundo reconoce su valor. Corres el riesgo de que quienes recibirán la botella en cuestión se sientan más conocedores que Don Pedro Domecq y sin embargo es irrelevante porque lo que está en juego es el detalle y el gesto. Nunca debe preocuparte que no lo aprecien siempre y cuando el obsequio sea de la medida de tus posibilidades. A veces el más humilde de los obsequios vale más que lo más costoso que el dinero pueda comprar. Nomás no compren pinchi Padre Kino porque no mamen.

Ahora que si van con “el suegro” pueden comenzar por el vino tinto y de ahí le van escalando. Pónganse bien listos para detectar lo que toma porque potencialmente se les ofrecerá el resto de sus vidas. Ahí ni como juzgarle, si le gusta el Brandy Don Pedro, ESO es lo que hay que llevarle y SIN comentarios, es irrelevante si ustedes creen que la loción English Leather sabe mejor y empeda menos peor que esa chingadera.

Para la suegra, si le gusta un buen vinito, busquen algo más nena y si es blanco o rosado mucho mejor, se vale con burbujas. Si no le gusta pero saben que le gusta la cocina, un aceite de oliva con una botellita agradable a la vista hecho en pinchi Italia o en algún lugar trans-océanico producirá el mismo efecto o incluso uno mucho mejor, porque las suegras comprenden infinitamente mejor también el valor de “el detalle”. Consideren nada más que se trata tanto del aceite como del país de procedencia como del “look” de la botella, eso es de viejas, no me pregunten por qué es importante, pero sé lo suficiente para saber que lo es.

Si llevan tequila es porque son bien pedos. No tiene nada de malo pero sean conscientes de las señales que mandan. Nadie regala Vodka, excepto si vienen de algún lugar interesante que lo produzca. Si lo hicieran no vayan a mamar nomás haciendo chistes post-soviéticos idiotas si es que el suegro tiene barba de candado, dice haber estado en Tlatelolco y tiene ideologías rojillas (¡Feliz Cumpleaños Camarrrada Suegrrro!)

En el automóvil

Si tienen auto y decidieran vivir en una ciudad como esta, sepan que se enfrentarán a condiciones brutalmente adversas. Y sin embargo, no por eso hay que ser un cerdo (con perdón para los cerdos, tengo entendido son creaturas nobles y amables).

Cada localidad tiene sus pequeñas reglas particularísimas. Por ejemplo me vengo a enterar que en el gringo lo que comúnmente se hace en una intersección con ALTO es seguir el orden en el que los autos llegan. Es decir: primero en llegar y hacer alto, primero en darle pa’ adelante. Comprendo perfectamente como aquí en México eso sería un despedorre de dimensiones bíblicas.

Y sin embargo, en más de algún pueblo pequeño y polvoriento, la educación vial está más que a la orden del día.

El “uno y uno” es la regla no escrita más comúnmente aceptada y si la siguiéramos cabalmente no solo fluiría mejor el tráfico sino que subiríamos en las escalas de nivel de vida, felicidad y todas esas pendejadas que publica luego la UNESCO que tanto nos indignan por ponernos en nuestro justo punto de referencia. Alguna vez vi a un Agente de Vialidad hacer gestos de “uno y uno” con las manos mientras íbamos pasando y me maravilló su capacidad para transmitirnos el mensaje además de su ritmo: igual le podías poner a pinchi Celia Cruz que a Wisin y Yandel, funcionaba perfecto.

Otra regla no escrita, pero vital, es que el que viene adelante “trae mano”. Es decir: si el de adelante echa un poco el carro desde el otro carril, su posición le permitirá entrar a tu carril por delante de ti, te guste o no. Eso NO significa que “se te está metiendo” ni ninguna de esas pendejadas que tanto escucho, porque cuando se circula por una vialidad no estamos haciendo fila, sino circulando. Claro, debiera avisar con una direccional (dicen los modales viales) pero raramente sucede y aunque no esté bien, tampoco hay por qué hacerla tanto de pedo. No aplica así para los que se clavan para dar la vuelta en doble y triple fila, o los que esperan que los dejes pasar para la vuelta justo adelante porque evidentemente no quieren esperar detrás. Esos son simplemente imbéciles, excepto si traen un BMW o un Audi, si traen un BMW o un Audi la Agencia que les vendió su auto les expidió un certificado para que se les cediera el paso donde y cuando se les de su puta gana, es algo así como un derecho de tránsito papal expedido en la Edad Media.

Cuando sean camiones la regla no escrita es no dejarlos pasar, sin embargo considero mi deber como su padre revocar de inmediato esta regla por pendeja y exigirles que la apliquen exactamente a la inversa. El camión, independientemente de la calidad – moral, profesional o animal- de su chofer, lleva consigo a decenas de personas que tienen derecho a pasar y a llegar a donde sea que tengan que llegar. Como si no fuera suficiente el tener que vivir con la desgracia de sistema de transporte público que tenemos, los usuarios del camión tienen además que tolerar que los que vamos en auto seamos unos imbéciles con el camión. ¿Verdad que no checa? Lo mejor para la mayoría siempre será dejarlo pasar y luego resolver el tema de “no quiero venir atrás del pinchi camión” lo que como conductor de auto será más bien sencillo.

No sé si sea regla, pero sin duda es un buen consejo y aprovecho para dárselos: no traigan la música como pendejos de rancho resonando por toda la cuadra. MENOS se les ocurra si traen camioneta grande, porque nada le dice al mundo que están compensando el tamaño de algo como venir en una camioneta gigantezca haciendo escándalo…además jamás de los jamases he visto un cabrón con esa actitud y me he dicho a mi mismo “no mames, que BIEN se ve ese cabrón, ojalá yo fuera como él” y nunca he conocido una mujer que se impresione con algo tan pendejo, aunque si existiera esa mujer, no estoy seguro que sea la mujer que deseen impresionar…

Elemental pero no tanto: NUNCA se rebasa por la derecha. El riesgo es mucho mayor, el punto ciego ahí es enorme. Haciéndolo se juegan la vida.

Las damas primero

No tengo ni idea de cómo vayan a ser las cosas en unos cuantos años, pero si nos apegamos a las tradiciones más elementales: las damas siempre irán primero. Es un gesto, es nada importante, pero lo es porque brilla por su ausencia y notablemente brilla cuando sucede. Hacerse a un lado y permitir el paso de una dama pasó de ser la norma a ser una anomalía.

Cuando están “quedando bien” con una chica funciona maravillosamente, porque puedes ver en su rostro cómo agradece el cortejo (aunque a lo mejor de “mejor amigo” no vayas a pasar, eso no tiene ni madres que ver nunca, el cortejo lo agradecen no porque correspondan sino porque corre por tu cuenta, siempre).

Si es que son señoras mayores estas se sentirán halagadas como jóvenes damiselas y si es que son lo suficientemente mayores para necesitar ayuda, ofrézcanles un brazo y verán lo gratificante que es ayudar por ayudar (aunque luego se den cuenta que les va a tomar como 10 pinches minutos recorrer 10 pinches metros…pero se joden y se comportan como caballeros, más les vale cabrones).

Adicionalmente, y aunque no es precisamente un tema de damas y/o caballeros, la regla se extiende también a todos aquellos que vengan cargando algo pesado. Sorprendentemente no veo a casi nadie poner esto en práctica, tan ocupados con “yo” que pierden de vista el “nosotros”. Es de “Lord” eso de caminar y asumir que el mundo debe de detenerse a tu paso. Ni que vinieras en Audi…

Entrar al baño público tiene su chiste

Ignoro como funcione el de mujeres, supongo tiene sus propias leyes de la etiqueta, pero para el de hombres son varias las reglas y todas están basadas en el hecho de que no queremos ver – ni por accidente – las joyas de algún otro cabrón.

Así por ejemplo, si vas al mingitorio y ya hay algún cabrón usándolo, jamás de los jamases vas y te pones exactamente al lado del otro usuario. En esas circunstancias el que llegó trae mano. Lo que se espera del que llegó segundo es que se pose lo más alejado posible si es que es un mingitorio con forma de “pila” o bien que deje un espacio libre justo en medio si son mingitorios individuales.

Si por otro lado eres el primero en llegar, si el mingitorio es en forma de “pila” no te pones jamás en el puto centro, sino cargado hacia algún extremo, de tal forma que exista una distancia sana entre tú y el segundo cabrón que vaya llegando, si es que llega. Aplica igual si son individuales, a menos de que sea inevitable.

Si hay limones y hielos, se vale jugar al “Rayo Láser” con ellos pero al igual que decía el Doctor Spengler en Los Cazafantasmas: JAMÁS se cruzan los rayos, quién sabe qué efectos cataclísmicos en nuestro plano de realidad universal se tengan al efectuar esa operación…

Avisados están.

:D

Héctor Daniel

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