Para Mateo, Marcos y Juan porque ya crecerán (10) - Sobre cómo saber si el pendejo en cuestión eres tú
Para Mateo, Marcos y Juan porque ya crecerán (10)
- Sobre cómo saber si el pendejo en cuestión eres tú
Hijitos míos:
Parte del asunto este de crecer es el precio que se paga por lo que uno hace y dice y dice que hace y luego no hace o hace mal.
Cuando se es joven es perfectamente válido ser pendejo. Es más: es esperado.
Mil veces y otras tantas más he estado conversando con alguien en el trabajo, discutiendo un error con consecuencias para la empresa y rematando con un “es que está morro…” y nada más.
Esta expresión liquida de inmediato la conversación en el común acuerdo de que por estar morro es válido estar pendejo y por lo tanto, aunque las consecuencias no se reducen, sí se reduce el impacto sobre su persona.
Muy diferente es el caso cuando el error en cuestión lo comete alguien que ya no califica como “joven” bajo ninguna condición. Entonces simplemente se es un PENDEJO, así, con mayúsculas y en muchos casos puede costarle al involucrado hasta el trabajo.
Yo mismo he estado ahí varias veces, en ambos lados que quede claro.
Y que quede claro también que reconozco que muchos más jóvenes que yo me han dejado claro también que son más brillantes que yo mismo, lo que me da una justa lección y pone todo en perspectiva de vez en cuando.
Como ya crecerán deseo dejarles aquí una lista de observaciones que espero les sirva para saber, en caso de pendejada, si los pendejos en cuestión son ustedes o no.
Como siempre también: con mucho amor. Y si no les parece o no les gusta o no la quieren leer o les parece también una pendejada, pues bótenla y listo, que no porque yo sea su padre tienen que hacer lo que yo digo si es que son adultos e independientes.
Sobre cómo saber si el pendejo en cuestión eres tú
1- Cuando te descubras a ti mismo diciendo: “Yaaaaa les expliqué varias veces…pero no entienden…”
Este es clásico de oficina y viene mucho a colación porque la gente suele siempre asumir que se comunica bien cuando en realidad la mayoría de la gente se comunica pa’ la chingada. Me consta. Pero como es más fácil siempre asumir que el pendejo es el otro (porque de lo contrario el pendejo serías tú y nadie nunca partimos nunca de ahí) entonces hay choques una y otra vez en el trabajo porque el que emite un mensaje lo emite mal, a medias o por el medio incorrecto.
Si ya explicaste algo “varias veces” y no te entienden tómate un momento para pensar si no serás tú el pendejo al comunicar…
La respuesta tenderá a ser sí y te invitará a explorar otras avenidas.
2- Cuando tu justificación de por qué hiciste las cosas mal tienda a comenzar con “es que yo entendí…”
Esta es pariente de la de arriba pero al revés. Cuando alguien dice “es que yo entendí” te está diciendo que no es que sea pendejo, sino que simplemente entendió otra cosa, lo que le parece válido y entonces le exime de pendejez.
Nada más alejado de la verdad casi nunca, excepto cuando el mensaje estuvo mal emitido, lo que a veces puede ser difícil de discernir.
En mi experiencia la inmensa mayoría de las veces si tú estás diciendo esto – en repetidas ocasiones – no hay vuelta de hoja: eres un pendejo.
3- Cuando te metas en una discusión pública y no aguantes vara…
Esta es clásica de discusión en internet, ya sea en un "feed" de Facebook o en algún blog o publicación seria o informal.
Y entonces se arma la discusión donde más de alguno se excederá en el tono de lo que escriba (como yo a veces), usará palabras que no te gusten (como yo a veces) y sistemáticamente buscará “ganarte” aunque no haya nada en juego más que la humillación pública, esa que causa adicción en este puto siglo que todos encuentran tan maravilloso y que a mi me hace suspirar a veces por el siglo XIX.
Algunas lecciones:
A) Si no quieres pedos: ni te METAS.
B) Si decides meterte, tienes que asumir que lloverán piedras, sapos y cuanta mamada pueda llover y que incluso no sabías que fuera posible que cayera del cielo.
Si te metiste pero no quieres que te toquen: entonces eres un pendejo.
La mejor manera de apagar estos fuegos es haciendo caso omiso, aunque Dios sabe que eso, a ratos, cuesta lo que cuesta poner la otra mejilla y a veces un poco más.
(Nota: se es “Pendejo Cum Laude” cuando la discusión en la que te metiste la quieres liquidar con “¡ES MI OPINION! ¡ES MI OPINION!”)
4- Cuando te pongas a discutir religión, política o fútbol y te ENCABRONES porque la gente te lleve la contraria
Conozco algunos de estos y curiosamente son brillantes en sus respectivos campos, lo que me induce a pensar que este es un tema de inteligencia emocional (si es que esa mamada existe, porque en los noventas se pusieron de moda las “pseudo ciencias” y conceptos como este...pues... se pusieron de moda)
5- Cuando rechaces sistemáticamente todo lo que venga de “fuentes oficiales” de información pero a cambio aceptes SIN cuestionar cualquier otra pendejada solamente porque dice lo contrario.
Esto es falta de juicio y sentido común.
A lo mejor su generación supera este pedo porque me queda claro que la mía, para discernir la verdad de la mentira, es un puto fracaso.
6- Cuando en un accidente vial tu primera reacción es hacerla de pedo
Esto déjaselo al bravucón y “al Bully”. Cuando estás en un puto accidente, lo PRIMERO que debes hacer es preocuparte por el bienestar de las personas, aunque haya sido un accidente pendejo.
Como NO ser un pendejo:
- De inmediato preguntando al otro “¿estás bien?” y de ahí llevar la conversación.
- Si fuiste el responsable, aceptarlo de inmediato.
- Dar todas las garantías posibles de que el tema se resolverá sin problemas y ofrecer una disculpa honesta.
Adicionalmente, definitivamente eres pendejo si sucede lo siguiente:
- Si insistes en “yo no me muevo hasta que venga el seguro” – y el resto de la gente que circula por la avenida detrás que chingue a su madre, ¿verdad?
- Si te pones a juzgar que el daño del otro vehículo “es nomás un talloncito”
- Si no tienes seguro
7- Cuando estés molesto con alguien y tu reacción sea tirar indirectas imbéciles en redes sociales…
La clásica es un desamor:
“Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también. – Milan Kundera”
Entiendo perfectamente que quieran llamar la atención y decirle al otro “chingatumadre” y todo eso, pero entiendan por favor que hay maneras y buscar frases célebres de Milan Kundera nunca será una de ellas.
Entiendo también que tengan el corazón herido y quieran convocar a sus amiguis para que les den apoyo y consuelo pero supongo siempre será mejor invitarlas con dos botellas de vino tinto (o una de tequila o lo que sea) y una cajetilla de cigarros (o dos o tres) a conversar y a darle trescientas putas vueltas a lo mismo.
La otra clásica son problemas con el jefe en el trabajo que por alguna razón no se animan a resolver:
“La gente no renuncia a las empresas, renuncia a los malos jefes”
Lo que yo creo que es verdad muchas veces y muchas veces el jefe es simplemente pésimo.
Curiosa e irónicamente los que postean estas mamadas son los que nunca se largan.
8- Cuando no aceptes tu responsabilidad de lo que sale de tu hocico (o de tu pluma o tu teclado)
A mí esto me ha costado (iba a decir sangre, pero no es verdad, me parece una expresión pendeja que es usada muy a menudo a la ligera).
Fíjense bien: si yo escribo algo aquí, es porque me haré responsable de lo que dice, de lo que no dice, de si a alguien no le parece (su pedo, pero reconozco que puede ser) etc. etc. etc.
Igual sucede con lo que uno re-postea.
La más enorme lección me la dio el magnífico Benito Taibo donde posteaba un video de un personaje que decía estar en la cárcel pero ávido de lectura, comentando libros, criticándolos y fomentando la lectura en un video desde el reclusorio.
El video resultó ser producido y el personaje era en efecto “un personaje” de un periodista, sin la mala intención de pasar por legítimo, sino como herramienta para difundir la lectura.
¿Y qué hizo Don Benito?
De inmediato, en cuanto supo: posteó una nota aclaratoria y además, como caballero, se disculpó por la desinformación.
Ese día recibí toda una lección y me sentí obligado a emitir la misma disculpa porque yo mismo había distribuido el material como verdad.
¿Cada cuando ven a nadie disculpándose por distribuir desinformación?
Me sentí MUCHO muy pendejo disculpándome, pero lo hice de todo corazón.
Porque de no hacerlo: el pendejo sin duda era yo.
Héctor Daniel
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