Restart! Reboot yourself! You are free to go!
Restart! Reboot yourself! You are free to go!
Estoy viviendo una etapa interesante en mi vida. Desde que tenía 14 años no me sentía tan confundido respecto al futuro. Por supuesto que no es lo mismo, pero la sensación es muy similar. A los 14 uno está definiendo quien es y qué lo convierte a uno en un ser único y especial. Dentro de todo el show que representa el crecer y madurar recuerdo con especial simpatía y algo de pena ajena las poses que como adolescente tomé para figurar, mostrarme y ser admirado. Me pregunto qué tan lejos están esas poses de las que observo y vivo día con día, respecto a la profesión, al crecimiento profesional, al ingreso económico o a la familia. Hay un prestigio que cuidar, siempre un punto que guardar.
La cuarta canción del disco nuevo de U2 denominado "No Line on the Horizon" incluye unas palabras en sus coros que me pegan de frente. "Restart! Reboot yourself! You are free to go!" dicen a coro las voces de Bono y The Edge (no se si las de Larry Mullen, Adam Clayton o incluso Brian Eno o Daniel Lanois participen también) y suenan tan fuerte que en todo el día no me han dejado en paz.
Hay momentos donde uno necesita hacer un alto en el camino y evaluar si continuar por el camino que se viene vale la pena o bien es necesario tomar la siguiente vuelta a la derecha, a la izquierda o en "U". Esto a mi edad es de dar terror. Cuando se es cabeza de familia se espera que uno se comporte como tal y no como un adolescente con libertad de darse el lujo de no saber a dónde ir y tomar un camino por el puro pinche gusto de tomarlo, a ver a dónde te lleva. Un buen amigo comentó esto conmigo esta noche. Tiene razón. Encontré confort en saber que no era el único. Mal de muchos...
Ahora bien, se debe comenzar por SABER que el camino que se lleva no es el correcto. De ahí lo único que queda es un examen de conciencia donde se debe uno preguntar qué quiere, qué le gusta y cómo empalmar eso con el rol que se tiene en la vida, como padre, esposo, proveedor...esto es la parte difícil, pero es posible. El identificarlo te da energía para un nuevo arranque, un vigor que entusiasma. Cuando sabes a dónde vas el camino se disfruta. El último paso es llevar a cabo el cambio. Dicen que HACERLO es lo más complicado. Yo creo que no, para mi la parte difícil ha quedado atrás. Reconocer lo que tienes que hacer desencadena lo demás por gravedad o inercia. El problema es nunca tener el valor de reconocerlo...o tener tanto miedo como para nunca poder hacer "Restart". Yo no tengo miedo. No señor. I am free to go.
Héctor Daniel
Estoy viviendo una etapa interesante en mi vida. Desde que tenía 14 años no me sentía tan confundido respecto al futuro. Por supuesto que no es lo mismo, pero la sensación es muy similar. A los 14 uno está definiendo quien es y qué lo convierte a uno en un ser único y especial. Dentro de todo el show que representa el crecer y madurar recuerdo con especial simpatía y algo de pena ajena las poses que como adolescente tomé para figurar, mostrarme y ser admirado. Me pregunto qué tan lejos están esas poses de las que observo y vivo día con día, respecto a la profesión, al crecimiento profesional, al ingreso económico o a la familia. Hay un prestigio que cuidar, siempre un punto que guardar.
La cuarta canción del disco nuevo de U2 denominado "No Line on the Horizon" incluye unas palabras en sus coros que me pegan de frente. "Restart! Reboot yourself! You are free to go!" dicen a coro las voces de Bono y The Edge (no se si las de Larry Mullen, Adam Clayton o incluso Brian Eno o Daniel Lanois participen también) y suenan tan fuerte que en todo el día no me han dejado en paz.
Hay momentos donde uno necesita hacer un alto en el camino y evaluar si continuar por el camino que se viene vale la pena o bien es necesario tomar la siguiente vuelta a la derecha, a la izquierda o en "U". Esto a mi edad es de dar terror. Cuando se es cabeza de familia se espera que uno se comporte como tal y no como un adolescente con libertad de darse el lujo de no saber a dónde ir y tomar un camino por el puro pinche gusto de tomarlo, a ver a dónde te lleva. Un buen amigo comentó esto conmigo esta noche. Tiene razón. Encontré confort en saber que no era el único. Mal de muchos...
Ahora bien, se debe comenzar por SABER que el camino que se lleva no es el correcto. De ahí lo único que queda es un examen de conciencia donde se debe uno preguntar qué quiere, qué le gusta y cómo empalmar eso con el rol que se tiene en la vida, como padre, esposo, proveedor...esto es la parte difícil, pero es posible. El identificarlo te da energía para un nuevo arranque, un vigor que entusiasma. Cuando sabes a dónde vas el camino se disfruta. El último paso es llevar a cabo el cambio. Dicen que HACERLO es lo más complicado. Yo creo que no, para mi la parte difícil ha quedado atrás. Reconocer lo que tienes que hacer desencadena lo demás por gravedad o inercia. El problema es nunca tener el valor de reconocerlo...o tener tanto miedo como para nunca poder hacer "Restart". Yo no tengo miedo. No señor. I am free to go.
Héctor Daniel
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