Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El blog de Hector Grave

Domingazo electorero

7 Julio 2009, 15:36pm

Publicado por Hector Grave

Domingazo electorero

 

 

Hace algunas semanas un amigo muy cercano me invitó a participar en el proceso electoral como “Representante de Casilla”. Sin pensarlo mucho accedí, había un interés en vivir de primera mano el proceso democrático y en segunda instancia (pero no menos importante) por una cuestión de lealtad a mis viejos amigos decidí apoyar su causa partidista. No me arrepiento de absolutamente nada y de hecho hasta me divertí. Mi rol era representar ciertos colores, validar la transparencia del evento, garantizar un conteo preciso y evitar que nadie ni nada metiera las manos en perjuicio del resultado.

 

Llegué bien tempranito a las 7:30 AM como me lo habían indicado. Mi casilla se encontraba en una secundaria pública. Al llegar estábamos únicamente un señor que se identificó como “Capacitador del IFE” y el velador de la escuela. En teoría la casilla debía de estar instalada a las 8:00 AM, sin embargo muy mexicanamente los funcionarios llegaron a partir de las 8:00 y entre que armaban todo el merequetengue nos dieron las 9:00, levantaron el acta de salida y arrancamos. Resulta que en una casilla hay un Presidente, un Secretario, dos Escrutadores y un par de reemplazos. En caso de faltar algún funcionario pues se van haciendo “promociones” y los huecos se cubren con los reemplazos…en fin, en nuestra casilla la Presidenta no fue buena para reportarse por lo que todo mundo fue promovido y todos terminaron en roles que en el papel no les correspondían y como los reemplazos no llegaron tampoco “nos acompletamos” con un reemplazo de la casilla contigua. Como Presidenta entonces quedó la prima agraciada de Bety La Fea, como Secretario quedó un señor que estoy segurísimo es pariente cercano de Patas Verdes, dejando los roles de Escrutador 1 y Escrutador 2 (contadoras de votos) a una señora con 6 meses de embarazo y una señora guapísima originaria de Cocula. En mi rol de representante de partido me dediqué a observar qué hacían los funcionarios: si les perforaban la credencial a los votantes, si les entintaban los dedos gordos y si los votantes metían las boletas en las urnas. Iba a ser un día larguísimo.

 

Al llegar el primer grupo de votantes los funcionarios estuvieron muy en su papel: serios, profesionales, exhibiendo un nivel cívico que ya lo quisiera mi antigua maestra “Marisu”, quien impartía la clase de “Civismo” en el Colegio. Más de algún elector le echó unos ojazos a la funcionaria originaria de Cocula de quien no capturé nombre sino el de “Escrutador 2”. El Secretario Patas Verdes era amigo evidentemente de toda la colonia, persona conocida y respetable. Había representantes de los otros colores, siendo el más folclórico mi rival directo: un señor de las viejas “fuerzas vivas” de su partido, con un par de colmillos de sable con los que hacía surcos al caminar por la tierra. Como él fue acreditado representante tanto para la casilla Federal como para la Estatal, no gocé de su presencia sino hasta la hora marcada como crítica. Mientras tanto votantes iban y venían. Capturé los siguientes momentos memorables:

 

- En una ocasión entró a votar un señor y su mujer de chismosa se metió a la casilla junto con él. Al validar que únicamente votaron una vez y al no notar alguna discrepancia (y después de creer percibir que votaban por la esquina donde se encontraba el logo de mis colores, lo reconozco) los dejé irse. En cuanto se fueron se la hice de pedo a la Presidenta de Casilla: no podía permitir más de una persona votando en la casilla salvo en circunstancias apremiantes (algún anciano, discapacidad etc.). Esto la verdad no me consta que sea cierto, pero lo dije con tal seguridad y desafío que todo el civismo ciudadano se cuadró conmigo: “sí señor, tiene usted razón”. ¡JA! Me empezaba a gustar esto…

 

- A la hora de la comida los de mi partido me llevaron de comer: paella fría y un Sprite al tiempo. Me la tragué y me lo bebí con muy singular alegría, llevaba levantado 8 horas, después de dormir únicamente 3 y sin desayuno. No se porque paella, yo esperaba más bien una torta de jamón o unos tamales colorados, pero no fue así.

 

- En dos ocasiones tuve que usar el baño. Ya se me había olvidado cómo eran los baños en “las secus”: todo es de metal, pintado de gris, el mingitorio es pequeñísimo y los escusados no tienen asiento…cómo se necesita el chingado asiento me cai, eso de cargar tu peso en vilo sobre tus pobres rodillitas es un ejercicio digno de clase de pilates. Me lavé las manos con “Jabón Foca” que había en un vasito junto a los lavabos. De ahí en fuera, los baños muy limpios, “kudos” para el conserje. Me sequé las manos en los pantalones.

 

- La Presidenta de la casilla contigua traía un desmadrón: le gritaba a los vecinos de casilla, les decía que en su casilla iban ganando en votantes, le ponía tinta indeleble a los niños en las manos y embarcó a una pobre señora a que nos llevara pozole esa tarde. La pobre señora apenadísima porque ya se le había acabado el pozole nos ofreció a todos taquitos de frijoles chinitos porque eso sí tenía. Se me antojaron con madre, pero desistí como todos y agradecí el gesto tan amable. Desde ahí me dediqué a despreciar a la pinche vieja esa que andaba comprometiendo a la gente para que nos diera de cenar.

 

- Llegó un señor de edad muy avanzada a la casilla a votar (de hecho creo que si buscas “Anciano” en el Pequeño Larousse Ilustrado sale su fotografía). El Secretario Patas Verdes detectó una discrepancia en la credencial del señor: decía “94” de edad en el listado del padrón electoral y no “97” como en efecto decía la credencial del señor. El señor venía de votar en la casilla Federal sin problemas. El Secretario Patas Verdes me volteó a ver: “¿Qué hacemos?” a lo que respondí lleno de seguridad: “Que vote el señor, viene ya de votar en la casilla Federal y además hay que admirarle el esfuerzo de venir”. Escrutador 2 estuvo de acuerdo y de inmediato todos los demás la siguieron. Me sentí más justo que el Rey Salomón en persona. Estuvo “mal” porque nadie debe de votar si los datos no son idénticos, sin embargo creo firmemente que hice “bien”. Punto. Al salir el señor le seguí con la mirada por la escuela y luego por la calle hasta que lo perdí de vista. No vi que nadie lo recogiera, lo que me tranquilizó: no parecía ser un acarreado.

 

- Llegó un bigotudo con el cuento de que se le perdió su credencial, que la reportó perdida, que le tramitaron la nueva, pero que luego la encontró y con esa se paró en la casilla a exigir su derecho al voto. El Secretario Patas Verdes (quien nulificó por completo a la prima de Bety la Fea) le dijo que eso no podía ser y como que no quiere la cosa me pasó el pedo a mí. Respondí con toda la burocracia partidaria que soy capaz de emitir diciendo: “El señor no puede votar, necesita presentar su credencial vigente y que coincida con el padrón”. El bigotudo me dedicó una mirada de “vas a ver cabrón” y se fue con su familia.

 

- Vi llegar señores con sus familias vestidos completamente de azul. Me pregunto si por sus mentes corren valores y fervor partidista o si los muy cabrones le dicen a su familia qué ponerse y por quien votar. También vi gente llegar de rojo. Ningún amarillo, esos se fueron a Tlajomulco yo creo o de plano se están extinguiendo por estos lugares.

 

Al final dieron las seis y me dediqué a presionar a los Presidentes de Casilla para que cerraran ya la escuela y declararan cerrada la votación. Mandaron a una señora como con llavero de San Pedro a cerrar la puerta y listo: llegaba lo bueno.

 

Contaron todo el papel que no se utilizó. Llenaron actas. Al terminar abrieron una de las urnas primero y comenzaron a dividirlas por partidos y luego a contarlas. Faltaba una boleta evidentemente. La identificamos dentro de la otra urna, depositada ahí por accidente. Abrieron la urna, sacaron la faltante, la integraron y de inmediato las metieron en sobres para enviarlas al IFE esa misma noche. Faltaba la otra urna, la de Munícipes.

 

Al abrir la otra urna y repetir el ejercicio: ¡ZAZ! Que sale otra boleta perdida. El cálculo original se había hecho mal y no faltaban una sino dos. De inmediato el Representante de Casilla dientes de sable (mi contrincante) se aplicó a exigir la anulación de esa boleta que por cierto, representaba un voto a favor de mis colores. Asustó a todos diciendo que abrir el paquete electoral para meterla donde correspondía era un delito electoral y que hasta el ejército se iba a involucrar. Me quise morir de la risa, pero al ver la reacción de Escrutador 2 (quien palideció todavía más) y la Presidenta (que nomás pelaba los ojos atrás de sus gruesos lentes) encaré al señor y le dije abiertamente que yo no estaba de acuerdo, que no asustara a la gente y que mi deseo era consultar con el Capacitador para que este se comunicara al Instituto Electoral para pedir dirección. En voz alta solicité suspender actividades de conteo hasta no tener resuelto el asunto y así fue. El colmilludo adversario seguía alegando que caeríamos en un delito electoral hasta que notó que en la casilla electoral Federal sucedía algo similar, pero peor: ahí sí se perdió una boleta. Se tuvo que ir para allá, dejándome tranquilo unos minutos. El Capacitador no tenía ni idea de qué hacer pero se intentó comunicar por espacio de media hora al Instituto hasta que le contestaron. Se aproximó a nosotros, nos dijo que si estábamos todos de acuerdo (incluyendo los partidos) podíamos reabrir el sobre, agregar una incidencia en el acta y corregir el conteo si problemas. Así lo hicimos. Mi adversario no tuvo más que ceder. Ignoro si todo esto estuvo bien o mal, pero el resultado fue el mismo: Héctor 1 – Fuerzas vivas del partido contrincante 0.

 

Reportamos resultados. Fue una buena jornada. Trabajé con gente buena, con ciudadanos orgullosos de participar, con cariño y estima entre vecinos y mucho compromiso. Sí, sí hubo votos nulos y hasta uno que nos dedicó un sabroso “Chinguen a su madre huevones” en la boleta…esta persona, además de tener una pésima educación, no comprende que a los únicos que nos llegó el mensaje fue a nosotros: un grupo de ciudadanos respondiendo al llamado del deber, un fervoroso miembro de bajísimo nivel de su partido y su servidor: alguien que por curiosidad y circunstancia vivió lo que vivió, y defendió lo que consideró legítimo más allá de quien se llevara la victoria.

 

 

 

Héctor Daniel

 

Comentar este post

Leo 07/10/2009 21:23

no te awites mano, seguro q tienes muchos lectores, solo que no todos comentan, de hecho los menos comentan.... keep it up!

Leo 07/08/2009 19:32

jajaja, si es toda una experiencia esto de las elecciones... hace tres años me tocó ser presidente de casilla y me divertí mucho, excepto por la parte de que tuve que estar formado hasta altísimas horas de la noche para poder entegar el Paquete Electoral. Lo peor fue una representante de Nueva Alianza con la que me pelié, porque la estúpida nos hizo recontar varias veces para proteger sus 5 votos!!!

Hector Grave 07/10/2009 00:00


Así es amigo, ahora bien, me queda claro que el proceso a nivel casilla es muy transparente. Si suceden anomalías ¿sucederán a nivel cómputo o Instituto Electoral? Por supuesto que hay de lugares a
lugares y del total de casillas no podemos meter las manos al fuego, pero la verdad el proceso se ve MUY  bien en términos de transparencia.

En cuanto a los Representantes: deberías de haber visto a los de Convergencia, esos ni siquiera "vello facial" tenían, super morros y muy faltos de conciencia de cual es su rol y su
chamba...esos partiditos deberían de desaparecer

En cuanto a mi: sí, ME GUSTÓ ser Representante de Partido... ¿Y QUEEEEE?


:D


¡Saludos y gracias por leerme, creo que cada vez son menos!